miércoles, 2 de marzo de 2011

Causando la Paz

El mundo está alcanzando un estado tan caótico, una situación que rompe muchos de los esquemas antiguos que  nos guiaban. Ante ello pretendemos repetir las antiguas soluciones, esas que están basadas en la "vara", cosa que está resultando contraproducente. La Paz, en lugar de llegar, está disminuyendo, desapareciendo dentro de un mar de cada vez más y más violencia.
La violencia se está incrementando al pretender atacarla mediante más violencia. Consecuencia obvia: una espiral de violencia cada vez más incontenible.    ...y ante ello, una mayor y mayor exigencia de Paz, aunque las mentes anquilosadas de los gobernantes crean que con ello se piden más policías y militares. Absurdo: una paz alcanzada por medio de las armas solo podría sostenerse mediante las armas.

No todo está perdido. Habemos millones que sabemos que no se puede seguir por ese camino. Somos muchos los que sabemos que la Paz sólo se podrá obtener creando sus causas. Un mensaje al respecto que quiero compartir es:
"Vivimos en tiempos de mucha incertidumbre. La humanidad y los seres vivientes están constantemente bajo amenaza y hay una necesidad urgente de crear las causas para la armonía en todo el mundo. Todas las religiones principales del mundo y las tradiciones humanitarias enseñan los valores éticos de la tolerancia, la paciencia, la bondad amorosa y la compasión. En la medida en que estos principios universales sean abrazados y se arraiguen en las mentes y corazones de más y más personas, la paz mundial se convertirá en algo alcanzable."
Particularmente en México desde que el Sr. Calderón está en Los Pinos se ha hecho lo contrario. Desde entonces se utiliza una mala copia del discurso de Bush: "vamos contra los enemigos de México",    ...y con ello se ha justificado el asesinato de más de 30mil mexicanos, a la vez que se han sembrado, consecuentemente, sentimientos de venganza, desasosiego y resentimiento en gran parte de la población que ha sufrido de cerca algún hecho producto de esa absurda guerra.


Hoy quise escribir esto para invitar a crear las causas de la Paz verdadera. El budismo sabe que todo lo que existe fue causado. No puede obtenerse algo si no se dan sus causas. Por ello la intención es que sembremos esas causas. Comparto al respecto un comentario a la meditación para la Paz, espero les aporte iluminación:

Todos quieren paz. Se pone mucho esfuerzo en conseguir paz, pero la mayoría de la gente carece de un método práctico para generarla. La paz no puede ser legislada o impuesta. La paz no puede salvaguardarse por coaliciones o fuerzas militares. La bondad amorosa es la única causa real de la paz. La actitud de la bondad amorosa genera paz en el individuo, que a su vez crea paz en la familia, paz en la comunidad, paz en la nación y a su vez, paz en el mundo. 
Los que estamos en esto hemos ido purificando nuestros actos, incluso ante las injusticias optamos por no ejercer violencia: actuamos de manera pacífica.  Lo que sigue es incluso llegar a purificar nuestras mentes, varios vamos en tal camino y sé que pronto habremos alcanzado los méritos kármicos suficientes para que nuestro país pueda saltar a un estado generalizado de justicia y, por consiguiente, de paz.

(próximamente compartiré la meditación en sí)

martes, 1 de marzo de 2011

La Revolución de las Consciencias sólo se dará con un nivel de pensamiento superior

El  día de hoy presenté este documento en el foro referido. Lo comparto aquí debido a que se tocan puntos relativos a Gaia y en general a qué pensar para superar el actual estado de crisis.



Ponencia en el Foro Universitario sobre el Proyecto Alternativo de Nación, Capítulo Michoacán



Íbamos en camión hacia el DF un grupo de compañeros, asistiríamos a una asamblea informativa. Hicimos un alto en la autopista por algún asunto técnico, bajamos unos minutos y uno de los compañeros tiró una envoltura en el acotamiento. Le hice la observación y me respondió: “ahí que barran”. ¡Oh!, me quedé consternado: ¡un compañero “de izquierda”, comprometido, estaba atascado en un nivel de pensamiento de décadas atrás!
El tema de mi ponencia es un cuestionamiento a cómo afrontamos la realidad, cómo la formulamos y qué hacemos para generar acciones de solución. ¡No podemos seguir con un nivel de pensamiento que, de proseguir, nos terminará de hundir en la hecatombe socio-ambiental en la que ya estamos inmersos!. No es éste un discurso ambientalista, en todo caso, de izquierda progresista. Propongo una primera definición de izquierda desde una dimensión sumamente humanista: la posición que escucha el grito de los pobres y de la Tierra mancillada por la codicia de unos cuantos

Crítica al modelo de las certezas, desde una realidad compleja

¿Cómo le hago para desarrollar un vehículo con dos ruedas impulsado por el usuario?   El desarrollo histórico nos llevó a una respuesta única, le llamamos: la bicicleta. Es una respuesta única, convergente.
¿Cómo le hago para educar a un niño? No hay respuesta única, son múltiples modelos los existentes, con sus pros y sus contras: hay que elegir. El problema de la educación es un problema divergente, E. F. Schumacher indica que los problemas divergentes son aquellos que al ser estudiados por una gran cantidad de personas hábiles e inteligentes, generan respuestas contradictorias, que no convergen.
El problema que llevó a “la bicicleta” es de los llamados problemas convergentes, se basan en las leyes físicas del Universo. En los problemas divergentes las posturas de cada grupo pueden contradecir a las de los otros grupos, y son personas inteligentes.
Esto se encierra en lo que se ha desarrollado en el mundo del pensamiento como una forma de pensar el mundo cualitativamente superior, más acorde, podríamos decir, con los máximos desarrollos humanistas como son la democracia, el consenso, la convivencia, la validación del otro, etc. Se le ha llamado Pensamiento Complejo y si se le puede caracterizar sintéticamente creo que con enunciar los 7 principios que Edgar Morin, es suficiente por ahora:
1.                           principio sistémico.- se relaciona el conocimiento de las partes con el conocimiento del todo: es imposible conocer las partes sin conocer el todo.
2.                           principio holográmico.- las partes están dentro del todo y el todo está en cada parte
3.                           principio retroactivo.- la causa actúa sobre el efecto, pero a su vez el efecto sobre la causa
4.                           principio recursivo.- supera la noción de regulación integrando los conceptos de autoorganización y autroproducción.
5.                           principio de autonomía y dependencia.- los seres humanos son autónomos, a su vez dependen del entorno.
6.                           principio dialógico.- lo antagónico es complementario,
7.                           principio de la reintroducción del que conoce en todo conocimiento.- todo conocimiento es una construcción de la mente, somos objeto y sujeto de conocimiento.
Así, y dadas las limitaciones de espacio, necesitamos hacer una crítica muy seria al dogmatismo que hemos heredado. Y no me refiero en sí a la institución dogmática por excelencia y de la cual proviene gran influjo a nuestra cultura, la Iglesia Católica. Padecemos, muy humanamente, de una tendencia dogmática y maniquea: “lo bueno es la izquierda”, “lo bueno es lo público”, “lo bueno es la igualdad”, “lo malo es el capital”, “la lucha es por la clase trabajadora”, “los empresarios son explotadores”, etc. Verdades incuestionables para muchos de los militantes de los movimientos sociales. Pero no: si nos mantenemos en ese nivel dogmático de pensamiento definitivamente no tenemos nada que hacer en la llamada Revolución de las Consciencias.

Izquierda y derecha

Hay diversas percepciones sobre lo que es ser de izquierda y ser de derecha. Pareciera que cada posición toma uno de los elementos del lema de la Revolución Francesa: Igualdad, los de izquierda, Libertad los de derecha.  Propiedad pública los de izquierda, propiedad privada los de derecha. Marxismo la izquierda, Liberalismo la derecha.
Ello sigue siendo maniqueo. La izquierda y la derecha tienen una diferencia esencial en cuanto una actitud ante la vida: la izquierda siempre es progresista, la derecha es conservadora. En efecto, la derecha es promovida principalmente por las clases acomodadas, esas que dicen “no le muevan”, su actitud es la de dejar las cosas como están, porque eso está bien (para ellos). Lamentable es el darnos cuenta de muchos de izquierda que son de tendencia conservadora: "déjame las cosas como están (en el sindicato, por ejemplo).
Por el otro lado, la izquierda en su base tiene una actitud progresista: no está de acuerdo con su presente, sabe que puede existir algo humanamente superior. Fueron movimientos progresistas (de actitud de izquierda) los que propiciaron las grandes revoluciones históricas: la Francesa (que acabó con la monarquía y la nobleza), la Independencia Estadounidense (que se soltó del yugo de la corona inglesa), la Independencia Mexicana (promovida por los afanes de igualdad y libertad que Hidalgo, Morelos y compañía sentían), la Independencia Hindú (que puso por encima la autonomía a los dictados de la corona), la de la juventud mundial (movimiento del 68), etc.
Lamentablemente las “revoluciones” se tienden a institucionalizar, y las instituciones a corromperse al perder su energía originaria.
Y ¿Cuál es la esencia de la actitud de izquierda?
El pensamiento de izquierda es, por su naturaleza, generoso, porque parte de un sentimiento de compasión ante la miseria humana, de indignación ética ante las injusticias y de voluntad de cambio para superar ese cuadro inhumano. Pretende extender la libertad a todos los pueblos. Desea la igualdad para todos los ciudadanos mediante la ley y el derecho. Propicia relaciones sociales que se rijan por la hermandad, basada en la colaboración y en la buena voluntad entre las personas y entre las naciones. (Boff, 2000)
Justicia, libertad, igualdad, hermandad. Tal vez uno de sus antecedentes más remotos está en el antiguo testamento donde encontramos a los profetas denunciando actitudes voraces, de codicia y opresión y llamando a recuperar los equilibrios y hacer justicia para que el desvalido también tenga acceso a una vida digna. En esos recónditos orígenes está esta actitud que hoy nos mueve.
Y aunque esa fuerza primordial mueve a la izquierda, nuestro nivel de pensamiento se ha quedado estancado en el positivismo que clamaba la objetividad y el alcance de certezas. Diría el biólogo y filósofo Humberto Maturana:
Apelar a la “objetividad” de la “realidad” es un recurso retórico para demandar obediencia y sumisión. Resulta mucho más fácil pedirles a los demás que se sometan a “la verdad” y que subordinen sus opiniones a los “hechos del caso”, que dialogar con ellos para comparar interpretaciones igualmente posibles. (Maturana, 2010)
Desde el nivel de pensamiento del dogmatismo la “lucha por la justicia” se vuelve una injusticia, pues con tal nivel de pensamiento exigiremos lo que desde una perspectiva compleja será absurdo. Lemas clásicos de estas exigencias podrían ser: ¡medicinas gratis para todos! ¡educación gratuita para todos! ¡vacaciones para todos!

Propuesta

No me extenderé mucho. El tema es complejo. La propuesta que estoy enarbolando es más sobre el nivel de pensamiento que se necesita adoptar para salir de la espiral en la que estamos inmersos y, que con el actual nivel de pensamiento, no se podrá sino acelerar más nuestro tránsito hacia la hecatombe, preocupación máxima no sólo de los mexicanos, sino de toda la humanidad y, sobre todo, de las bases sociales de esta humanidad.

Tres casos de aplicación de pensamiento complejo

¿medicinas gratis para todos?

Bueno, en el fondo lo que queremos con esto es el Derecho a la Salud. Pero el cómo es lo cuestionable.
Traigo a colación dos puntos importantes para tratar el tema: paradigmas de salud e imposición farmacológica.
Paradigmas de salud.
En verdad es deleznable el encontrarnos con dos realidades: medicinas con precios estratosféricos y escasez de medicinas en los centros de salud. La consecuencia obvia de ello es que la salud se vuelve casi inalcanzable, y ello lo podemos concebir claramente como una injusticia.
Opino que hay que ampliar nuestro marco mental. En los derechos humanos está el derecho a la salud y el derecho a la personal determinación del tratamiento médico. Sólo alcanzaremos en efecto un estado democrático si somos capaces de respetar la dignidad de los pacientes y permitirles la decisión informada sobre qué tratamiento médico seguir. Y esto lo digo porque nuestro actual sistema de salud privilegia sólo a una porción de la población: la que opta por la medicina alópata.
 Existen en el mundo varios paradigmas médicos, paradigmas que han probado su eficacia: la Medicina Tradicional China, la Homeopatía, el Naturismo y otras. Miles de personas se guían por alguna de tales escuelas médicas y tienen el derecho de hacerlo, sin embargo, son excluidas del sistema de salud nacional. Ello no es democrático.
A mí no me interesan medicinas alópatas gratuitas, sino facilidad económica para acceder a tratamiento Naturista u Homeopático. Y creo que tenemos derecho a ello.
¿Solución? Salvo su mayor desarrollo, un principio básico sería el de contar con un sistema que favorezca un acceso plural a la salud, con acreditación de los profesionales según sus propias escuelas de medicina, con uj servicio de calidad superior (que brinde de tiempo para una atención humana), etc. El cómo es algo que se puede diseñar, el qué es algo que se necesita implementar.
Imposición farmacológica
La imposición de la alopatía sobre la población lleva consigo el gran negocio de las empresas farmacéuticas. Sabemos de diversos casos en que algunas medicinas alópatas han sido puestas a la venta (y siguen a la venta) sin cumplir plenamente con protocolos de investigación adecuados. O también de casos como el gran negocio de la influenza de Calderón, en que la empresa que produce el antiviral respectivo se embolsó millones provenientes de: el erario.
Necesitamos impulsar la democracia en la salud. Una población informada que pueda acceder a tratamientos de salud según sus propias decisiones.

¿educación gratuita para todos?

Claro, todos los ciudadanos de un país debieran tener garantizado el acceso a la educación. Pero ¿cuál educación? Expuse al inicio de esta ponencia el tema como un problema de los clasificados como divergentes. De modo que no existe un único modo de ejercer la educación, se debe tomar una decisión al respecto.
En los totalitarismos no existe de otra más que recibir la única oferta: la del Estado. No estamos a favor de eso, al menos los que nos decimos demócratas. El progresismo no podría estar de acuerdo con una única opción de educación. Podrán haber principios rectores, pero la práctica necesariamente debe ser de gran diversidad.
Está planteado así el problema: se necesita garantizar el acceso a una educación democrática con bases en el progreso del conocimiento humano. El cómo es lo que aún está por resolverse, pues el actual es un estado aberrante y que nos pone en grave debilidad como nación.
No defenderé la educación privada en cuanto su aspecto de “privilegios”. Ese es un aspecto que se debe atemperar de diversos modos, si alguna escuela privada ha de ser apoyada no lo debe ser si su selección de alumnos involucra un cierto grado de discriminación a alguna clase o sector social. Existen proyectos educativos sumamente progresistas y muy respetables a los que no todos tienen acceso debido al aspecto económico. Eso, como derecho, debe resolverse.
Tampoco puedo estar de acuerdo con la homogenización de la educación que se da en el sector público, pues, como demócrata y progresista creo y defiendo que como padre tengo el derecho a elegir la propuesta educativa que sigan mis hijos: abierta o escolarizada, activa o pasiva, alternativa o tradicional, libertaria o militarizada, etc. La educación pública debe cambiar: ofrecer distintas opciones educativas que sólo tengan semejanza en los principios que las rijan: más flexibilidad, más creatividad, más respeto a la persona y su libertad.
Una solución así, fundada en el pensamiento complejo, será mucho más enriquecedora para nuestra nación, será generadora de seres pensantes, de ciudadanos críticos y también respetuosos. Eso es algo que deseamos todos los que asumimos como compromiso este anhelo por la Revolución de las Consciencias. Ojalá podamos construir colaborativamente algo al respecto.

¿vacaciones para todos?

Bueno, casi es absurda esta demanda, pero es lo que está de fondo en las exigencias de recortar horarios de trabajo, días laborales, etc.
Por la limitación de espacio sólo llamo la atención a este punto. Nuevamente pido el abandono de los dogmatismos e invito a centrarnos en la esencia democrática del derecho al trabajo digno. Sin enarbolar toda una propuesta sobre esto, creo que estaremos de acuerdo en que lo que deseamos es que se limite la explotación laboral y que la empresa pueda ser un espacio para el sustancial desarrollo de las personas. Que las personas a su vez puedan desarrollarse a tomar responsabilidades como ciudadanos económicamente independientes. Los cómos están por definirse.

Conclusión

Sólo con la aceptación del otro, como legítimo otro en convivencia conmigo puede darse un camino de solución en nuestro presente.
No hay soluciones únicas, la solución del otro también es válida, junto con la mía. No puedo imponerle mi solución, pero tampoco permitir que la imponga. Sólo podremos llamarnos verdaderamente progresistas si somos capaces de crear propuestas que integren a todas las posiciones sin privilegiar a unos a costa de la opresión de otros, propuestas basadas en principios progresistas-complejos y no en dogmas.
Superemos nuestros dogmatismos, atrevámonos a crear un mundo en el que todos deseemos vivir.

Bibliografía

Alonso, A., Tellado, M. (2004); “Sobre la libertad en la elección del tratamiento médico”, en Revista Persona, No. 25
Asociación Norteamericana de Hospitales (1973) “Declaración de los derechos del paciente”. 6 de febrero de 1973.
Boff, L. (2000), El vuelo del águila. Cómo el ser humano aprende a volar. Ed. Dabar. México.
Maturana, H. (2010), citado por Subierna, A.  en: http://andresubierna.com/conversaciones-problematicas-cierre/
Morin, E.; (1990); Introducción al pensamiento complejo, Gedisa. Barcelona.
Schumacher, E.F. (1987), Guía para los perplejos, Debate, Madrid.


viernes, 31 de diciembre de 2010

Para un buen arranque de año

Hace un par de años plantee una serie de preguntas sumamente adecuadas para favorecer un cambio interior, algo que llamé en aquel momento "purificación" desde la perspectiva del término sánscrito: kir. Dada la pertinencia hoy de tal pequeña reflexión, la reciclo hoy aquí mismo:



Nuevo Año, oportunidad de limpieza y purificación. En sánscrito, el término kir o kri significa purificar y limpiar. Muy importante esta etimología para aprovechar precisamente este tiempo que está anunciado para depurar nuestra existencia a fin de retornar a lo meramente puro de nuestro ser. Lo dice Boff:
En sánscrito, crisis viene de kir o kri que significa purificar y limpiar. De kri viene también crítica que es un proceso por medio del cual nos damos cuenta de los presupuestos, de los contextos, del alcance y de los límites sea del pensamiento, sea de cualquier fenómeno. De kri se deriva además crisol, utensilio químico con el cual se limpia el oro de las gangas y, finalmente, acrisolar que quiere decir depurar y decantar. Entonces, la crisis representa la oportunidad de un proceso crítico, de depuración de lo esencial; sólo queda lo verdadero; lo accidental, sin sustentación, cae.
¿Seguiremos en nuestra dinámica de deseos insaciables que cada vez nos alejan más de nuestra más auténtica naturaleza al llenarnos de cosas sin sustancia? No es que esté mal "el desear", en sí ello es parte de la naturaleza de nuestra existencia y negarlo sería autodestructivo. Lo grave es que hemos perdido la comprensión de que nuestro deseo es hacia la trascendencia, ...pero nuestro sistema de vida nos ha llevado a limitar nuestra existencia en desear experiencia de pseudotrascendencia (seguir y adquirir todo lo que se nos vende como modo de vida a través de nuestro sistema socio-económico-político cada vez más mercantilizado). Es evidente que estamos inmersos en una profunda crisis y que el año que entra no muestra expectativas muy alentadoras para salir de la misma: ¿qué mejor momento para ajustarnos a la realidad que se nos presenta y tomarla para desprendernos de aquello de lo que nos hemos atiborrado y que, sin embargo, no forma parte esencial de nuestro ser? 

Las preguntas valiosas para este año, más allá de las clásicas guiadas por nuestros deseos del "tener" (material o estatus), podrán ser aquellas que nos cuestionen en lo más profundo: ¿quién soy? ¿de dónde vengo? ¿a dónde voy? Preguntas siempre complicadas y que se tornan incluso dolorosas cuando las confrontamos a nuestra realidad presente: ¿y qué estoy haciendo hoy para ser eso que soy? ó más trágicamente: ¿qué de lo que estoy haciendo me aleja cada vez más de mis anhelos más profundos? De ahí podemos pasar a otras muchas preguntas más para decantar mejor nuestra investigación: ¿qué es lo que me impele a seguir actuando igual? ¿qué cosas son aquellas que no quiero asumir y que me llevarían a acercarme a mi más profundo ser? ¿qué permito que suceda que me mantiene apresado en mi rutina? ¿a quienes debo enfrentar para salir de mis espacios de comodidad que me mantienen en un "dulce autoengaño"? ¿qué me impide ir a enfrentar esas conversaciones pendientes que evado? En fin ¿de qué me sigo atiborrando y que cada vez me lleva a una existencia más sin-sentido? 
Es momento de cuestionarnos profundamente, de limpiar, de decantar... lograr, en fin, acrisolar nuestra ser. Las crisis son grandes oportunidades para ello. Tenemos primeramente que hacerlo de manera individual, pero para que tenga un efecto de mayor potencia es socialmente como este ejercicio habría de llevarse a cabo también.


Y recalco hoy lo de socialmente, porque nuestra sociedad necesita en su colectividad también de purificación, sobre todo respecto a múltiples intereses mezquinos que la impulsan con constancia hacia esquemas fragmentadores cada vez más esclavizantes: es momento del Despertar generalizado de las consciencias.


Espero te sea de ayuda y aportes lo que desees en los comentarios.

jueves, 23 de diciembre de 2010

La Paz es distinta de la pasividad.

En tiempos de crisis por todos lados se predica la búsqueda de la "paz social", la unidad y la aversión a los conflictos. Anhelan los tiempos en que todo estaba en un estado de paz ya pasado, en el cual se lograron grandes avances de corte social y humanístico. Pero dicho estado de paz es una paz de otro momento, la presente crisis debe buscar otra paz, una paz distinta en la que las fuentes actuales del conflicto puedan ser integradas sabiamente.

De ahí que es importante notar que la paz es distinta a la pasividad. La pasividad es la que va desernegizando la existencia, matando la vida, a la pasividad social se le llega cuando se resuelven muchos problemas materiales y logra cierto "equilibrio" social,    ...pero es el "equilibrio de los cementerios" donde nada se mueve.

La vida sólo es plena cuando sus deseos profundos tienen derecho a manifestarse, y el deseo es movimiento, es creación. No siempre "buena" creación, pero sí siempre desafiante para las grandes almas.
La vida es un misterio, no queramos desentrañarlo. Sí busquemos darle estructura social acorde a principios, sobre todo en los niveles de autoridad. Principios surgidos de la interioridad profunda y no de reglas caducas (propias de los conservadores que quieren regresar al pasado).
Los grandes "santos" necesitaron de "grandes males" para manifestarse como tales. Un cierto nivel de "conflicto" siempre es deseable.
Sólo así podremos, como humanidad, generar obras de belleza trascendental.
Hay quienes con razón dicen: "La paz interna o personal es más que deseable... es necesaria. Ella es un reflejo de la paz social que, a su vez, tiene su origen en el interior de las personas que la integran. Un círculo virtuoso que nunca deberíamos olvidar."
Yo sólo anoto que el círculo de la paz interior-paz social debe evitar ser un círculo de pasividad (cosa propia de los conservadores, que en su exageración: es propio de los fascismos). Paz interior también es felicidad, libertad, emancipación, lo cual da dinamismo a la existencia y evidentemente: cierto grado de conflictividad en la dialéctica de los deseos encontrados, que lleva a soluciones integradoras de mayor gozo estético.
Y si vamos al mundo empresarial: aquella empresa que sabe darle vida a la dialéctica de los deseos encontrados consta por ello de una Energía Vital extraordinaria para crear soluciones superiores y, por lo mismo, para dominar su ecosistema.     ....algo que nuestra consultoría ayuda a desarrollar.
(entrada tomada de mi blog en Staff)

El carácter de una nación está en su demos

Demos = Pueblo, eso se dice que significa en griego.    ...pero ¿se aplica?
La verdad es que "el pueblo" da miedo a las cúpulas, de ahí su demonización. En verdad, veamos, también es raíz de demonio, demiurgo, democracia, Demian, etc. 
El carácter de una nación está en su pueblo (Moro), es en el pueblo donde se encuentra una estructura cultural que canaliza su impulso. En el demos está el potencial de avance o retroceso de una Nación, es tonto no reconocerlo, es tonto atentar contra él.
Cuando las cúpulas han olvidado al demos como base de toda acción se genera una crisis, ese demos que representa también al inconsciente se vuelve contra quien lo denigra y es capaz de romper con ese "orden" que lo descalifica constantemente.
Lamentable que sea lo usual hoy en día. Lamentable que esos miembros de las clases acomodadas cuando ven a cualquier grupo organizado que con justicia protesta les gritan desde sus coches: "Pónganse a trabajar, bola de huevones". Lamentable descalificación contra esas personas que buscan lo justo. Las crisis provienen de la negación de la realidad, la realidad se impone y las estructuras se tambalean. Eso está pasando, dichosamente, hoy en día.

Han habido avances, pero aun falta mucho por hacer. Al mismo tiempo que las dinámicas emancipadoras se desarrollan las estructuras de violencia "legítima" crecen en su forma de contenerlas.
Mafalda sigue siendo muy actual (al menos en México), escuchando las noticias observa la opresión sobre el pueblo, le dicen que llevamos "10 años de democracia",...   luego lee la definición de Democracia y no para de reír...    
...menos mal que pronto dejará de ser un disparate.

En la medida en que se atenta contra las bases se está a su vez atentando contra Gaia. No son las cúpulas las que salvarán a Gaia, es el demos que está más cerca de ella.


Parece que estamos llegando a los límites. El mundo puede estar a punto de cambiar, el pueblo está desatado gracias a muchas nuevas tecnologías...   en el twitter al momento miles de "ciudadanos de a pié" expresan su repudio a las aberraciones de quienes ostentan el poder y nadie los puede callar.


Miles de ciudadanos de a pie, miles en verdad que viven en los lugares más recónditos del país están tomando consciencia del engaño azul y se están dando cuenta de que "sí hay de otra". Hay esperanza, pero requiere compromiso con la Verdad.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Un alto en el camino a 2011

Hacer un alto en el camino, reflexionar sobre lo logrado y lo no logrado en este 2010, poder así plantearse nuevos horizontes para 2011.
Esa es la fuerza simbólica que implica el haberse ya dado ayer el solsticio de invierno: tras haber alcanzado su punto más al Sur, se da el inicio del recorrido del Sol hacia el Norte. Los noches crecían hasta ayer, seguirán iguales hasta el día 25, día en que las noches empezarán a acortarse. La "Luz" entonces empieza a tener mayor peso y nos puede significar un periodo de "renacimiento", es decir, la oportunidad de resignificar entonces nuestra existencia.
Para el arranque de 2009 escribí en este blog una entrada "Cabañuelas" con una sencilla, breve y profunda reflexión que no deja de tener gran actualidad para este momento. Sugiero su lectura en el sentido de ayudar en la siempre necesaria resignificación de la propia existencia.
Que estas reflexiones permitan arrancar el 2011 con un gran impulso de vida, energía vital, vitalidad creadora, en fin: que sea plena en quien me lee la fuerza esencial de su humanidad que busca enérgicamente su objeto...

domingo, 19 de diciembre de 2010

Hacia fin de año

El 2010 se está terminando y esto suscita varias oportunidades de reflexión. Estaré colocando algunas en estos días siempre en relación con la temática fundamental de este blog.
Por ahora sólo un pequeña cita que nos presenta viva la fuerza de la esperanza de alguien lleno de sabiduría:
"I'm an optimist. I think I will return to Tibet with a Chinese passport." -- The Dalai Lama, on China